domingo, 13 de octubre de 2013

APRENDER A PENSAR EN FORMA CRÍTICA


 APRENDER A PENSAR EN FORMA CRÍTICA
4.1 ¿CÓMO PODEMOS ENSEÑAR EL PENSAMIENTO CRÍTICO?
            Para ser capaces de enseñar el pensamiento crítico debemos partir  de una definición instrumental de lo que significa exactamente dicho concepto. Así, entendemos por pensamiento crítico el procedimiento que nos capacita para procesar información. El pensamiento crítico tiene lugar dentro de una secuencia de diversas etapas, comenzando por la mera percepción de un objeto o estímulos, para luego elevarse al nivel en el que el individuo es capaz de discernir si existe un problema, cuando se presenta éste y proyectar su solución.

En nuestros actuales programas de enseñanza ha dejado de ser suficiente proponerse el objetivo de memorizar la información; ahora es más importante la forma en que utilizamos esa información y la manera cómo somos capaces de incorporarla  en nuestra vida cotidiana. El pensamiento crítico se interesa por el procesamiento de la información que se recibe en el salón de clase, y lo que es aún más importante, por la aplicación de esas facultades de procesamiento en las situaciones de la vida diaria  que se presentan fuera del salón de clase.

4.2  EL CAMINO HACIA EL PENSAMIENTO CRÍTICO
El desarrollo y la obtención de las facultades relacionadas con el pensamiento crítico pueden considerarse  como un viaje que se inicia en el entorno familiar para luego extenderse a ambientes distintos,  todos ellos nuevos y estimulantes. Cada paso que damos exige un nivel de pensamiento y de aplicación de la información más elevada. Cada paso nos conduce a  un entendimiento mucho más vasto de nuestro mundo.

Cuando el pensamiento crítico se enseña de manera  progresiva, interesante y se hace ver su importancia a los alumnos, estos lo aprenden con facilidad.

El pensamiento crítico les permite a los alumnos aprender, comprender, practicar y aplicar nueva información. A través de  la enseñanza del pensamiento crítico  les proporcionamos las destrezas  necesarias para  utilizar la enorme cantidad de contenido que reciben en esta “era de la información”
En el momento que emprendemos  nuestro viaje por el camino hacia el pensamiento crítico debemos tener presente que:
·         Todos nuestros alumnos son capaces de desarrollar un mayor nivel de pensamiento
·         Que el pensamiento debe formar parte del proceso de aprendizaje
·         Y que la enseñanza del pensamiento se imparte mejor dentro del programa académico normal.
Iniciamos el viaje utilizando nuestros sentidos. En el nivel que corresponde al punto de partida, recibimos información del medio, recibimos estímulos a través de nuestros órganos sensoriales. A medida que aumentan los estímulos, comenzamos a observarlos con más precisión y les prestamos mayor atención. Pronto somos capaces de distinguir y comparar los estímulos que recibimos.
En la etapa inicial del camino hacia el pensamiento crítico, nuestro interés se cifra en dilatar los sentidos del alumno y en ofrecerle nuevos estímulos. En esta fase los maestros desempeñamos  un papel muy importante, por cuanto en nuestras manos está crear un ambiente de aprendizaje que resulte interesante y estimulante. En esta etapa podemos utilizar una gran cantidad de modelos multisensoriales.
Nuestro siguiente paso en el camino hacia el pensamiento crítico requiere que el estudiante trabaje un poco más con la información recibida. Ahora no sólo se espera que el estudiante observe y discrimine, sino que comience a comparar y contrastar, categorizar, clasificar y nombrar, así como a ordenar en secuencia la información. Este nivel requiere que el estudiante  no se limite a reconocer   la información, sino que haga algo con ella.
Ahora lo siguiente es ayudarlos a que codifiquen la información, de manera que sean capaces de recurrir a ella en el futuro. Al ayudarlos a organizar la información, los estamos habilitando para  que puedan localizarla en sus bancos de memoria a corto y a largo plazo. En este punto los estudiantes empiezan verdaderamente a procesar  y utilizar la información. Las destrezas y   la información que se codifican resultan fácilmente activables y pueden ser utilizadas para procesar la información  en niveles más sofisticados.
Los estudiantes están comenzando a aprovechar la información que reciben : comienzan a analizarla. Al hacerlo así comienzan a cuestionarse, a discriminar (distinguir) entre hecho y opinión, a diferenciar lo que es importante de lo que no lo es, discernir lo real de lo irreal y a reconocer las partes de un todo. En este nivel también los estudiantes avanzan en el proceso de hacer inferencias en relación con la información que se les ofrece. Al ser capaz de inferir, se espera que el estudiante también sea capaz de hacer lo siguiente: entender afirmaciones, identificar causa y efecto, generalizar, hacer predicciones, identificar hipótesis e identificar el punto de vista. La idea en este  nivel es que los estudiantes sean capaces de utilizar la información que están recibiendo de modo que infieran conclusiones, reflexionen a cerca de ella.
Llegamos a la fase de resolución de problemas. En esta etapa el estudiante utiliza todas las habilidades y procesos mencionados hasta aquí y los aplica a la definición y resolución de un problema.
Fenton  describe las seis habilidades principales que se deben llevar a cabo en el nivel de solución de problemas:
·         Reconocer un problema a partir de ciertos datos
·         Formular hipótesis.
·         Reconocer las implicancias lógicas de las hipótesis.
·         Reunir los datos con base en las implicancias lógicas.
·         Analizar, interpretar y evaluar los datos.
·         Evaluar las hipótesis.







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